José Joaquín Hernández Brito Director de Innovación de la ACIISI modera la mesa y da paso a Javier Llinares Sala, CEO Autoritas Consulting: Open Government.
Javier comenzó hablando sobre la situación de los medios de comunicación tradicionales: “todos los medios caen en audiencia y lectores, e Internet sube como la espuma. En Estados Unidos se creó el día d+1 (o día después de las elecciones). Esté día indica que el Gobierno debe ser transparente y colaborativo = Open Goverment”.
Como ejemplo, Javier indicó que “si alguien me pregunta qué tengo qué hacer para llevar mi negocio, empresa, institución, etc. le respondería que hiciera lo que crea que sus clientes necesitan. Este es el valor que tenemos que comprender desde la administración”.
El experto en e-Goverment indicó que es necesario un cambio organizativo, voluntad de servicio y actitud transparente: “no se puede controlar la información de los ciudadanos”. Además, Javier Llinares puntualizó:
- Hay que hacer cambios organizativos: las organizacionesno están pensadas para el servicio al ciudadano. Hay que reprensar la organización para adaptarla a lo que los ciudadanos requieren. Hay que cuestionar a los trabajadores públicos: sobran muchos trabajadores públicos que no están sirviendo al ciudanano. Hay que escuchar a los ciudadanos.
- Transparencia en la administración: hay que rendir cuentas. La información hay que tratarla como un activo público, es de todos.
- Alinear nuestras actuaciones a la demanda, ¿Qué quieren los ciudadanos? ¿Qué hacemos nosotros?. No podemos gobernar contra la población, el interés general debe estar por encimo.
- Open Data = Open Services. Si el INEM no le encuentra empleo a nadie, abramos los servicios para que otras empresas capaces lo hagan.
- Colaborar con otras Administraciones: la globalidad ha llegado a las personas y a las empresas pero no a las administraciones.
- Comuniquemos e informemos
- Innovemos y transformemos: pensemos en todo lo que pueda mejorarse y hagámoslo.
- Hay que fomentar la participación ciudadana.
- Debemos ponernos al alcance de las herramientas, actualizando nuestros conocimientos sobre la 2.0
Finaliza Javier su exposición afirmando que el “Open Goverment es rentable. Hay que buscar líderes que lo practiquen y si no conseguimos líderes que se lo crean la propia ciudadanía creará sus propios líderes”.
Acto seguido comenzó un intenso debate moderado por José Joaquín Hernández Brito, Director de Innovación de la ACIISI sobre la intervención de la participación ciudadana en la toma de decisiones: “Hay un cambio en la sociedad y en la Red hay un espacio que permite la unión para exigir una mejor administración, se concluye en la Sala.
Como moderador, Hernández Brito da paso a Juan Ascanio, Director de Sistemas de Gestión y de Conocimiento del ITC quien comenzó su exposición explicando el espacio virtual de la Cognosfera en el que estarán implicados diversos agentes tales como Universidades, Centros de Investigación,Empresas, Profesionales y Ciudadanos en general que quieran “cultivar” sus conocimientos.
El objetivo de la Cognosfera es “favorecer y fortalecer la generación y circulación de conocimiento en el marco del sistema, animando a sus usuarios a participar activamente. Será un espacio para todos con contenidos útiles relacionados con I+D+i, TIC y todas las áreas de conocimiento avanzada a través de diversos soportes de comunicación multimedia: animaciones, vídeos, podcast, etc”.
Ascanio describe los diferentes espacios virtuales de la Cognosfera, como:
- Cíclope para la realización de Webinarios o Seminarios Audiovisuales Virtuales
- Lumens un pequeño Youtube con numerosos vídeos relacionados con la Innovación y las TIC.
- Agóra, espacio educativo que actualmente desarrolla un Curso de Innovación en un Moodle 2.0 con integración de Twitter, Marcadores Sociales como Mr. Wong, Youtube, Glosarios, Publicaciones Interactivas, espacios de Juegos Serios, etc.
Además Juan Ascanio nos informa de una innovadora propuesta: El Juego del Conocimiento. Este proyecto en formato “médico” interpreta que somos seres humanos que diariamente nos “deterioraremos” y que si no tomamos píldoras del conocimiento (una diaria) nos dará fiebre y terminaremos no “sabiendo”.
La Cognosfera está en fase beta, con un grupo de usuarios expertos que en estos momentos está analizando su funcionamiento y en muy poco tiempo este espacio multidisciplinar será posiblemente el mejor repositorio de conocimientos “hecho en Canarias” para Canarias y el mundo global.
Por supuesto que estaremos a la espera para “conocerlo”.









































Un Comentario
En mi opinión, las conclusiones de la ponencia de Javier Llinares pecaron de optimismo. La idea de una democracia representativa en crisis salvada por las “redes sociales” que permiten por fin escuchar al ciudadano tiene muchos obstáculos serios. De ningún modo, el dilema que plateó como conclusión (si no ofrecemos al ciudadano los canales de expresión necesarios estos los tomarán por su mano) puede traducirse a una situación real. Aparentemente, Javier da por supuesto de un modo acrítico el paso a una democracia directa gracias a las TIC.
Bien, en primer lugar, el contrapeso necesario de las virtudes democráticas de la web 2.0 es su manifiesta capacidad de control. El ciudadano está más representado pero está también más vigilado. Este hecho no puede pasarse por alto.
En segundo lugar, trabajo en la Administración Pública, en Educación. Las sucesivas leyes educativas, en lugar de estar orientadas a escuchar al alumnado y al profesorado para hacer realidad sus demandas, han preferido un modelo vertical en el que sus opiniones quedan completamente marginadas. Por ejemplo, en nuestro centro como en otros muchos se han instalado recientemente cámaras de videovigilancia en los pasillos, y se ha hecho sin siquiera informar previamente al claustro de profesores. Lo que se percibe de la cultura digital no es la posibilidad de participar sino la realidad propia de la sociedad de control. Además, si dentro de la propia Administración el funcionamiento no es “escuchar al de abajo” sino de imposición vertical cómo es posible pensar que va a comportarse de otro modo con el ciudadano.
Creo que la capacidad de presión política del ciudadano digital es más bien escasa y de todo punto insuficiente como para confiarle la tarea de salvar la democracia representativa.